Escribe: Maynor Freyre

Son 14 destacadas personalidades de la prensa peruana las invitadas.

Mediante una edición doble que reúne los números 10 y 11 de la revista PERIODISTAS bajo la acertada batuta de Fernando Obregón Rossi y el estético diseño de Alberto Escalante Rodríguez, tenemos en nuestras manos las 90 páginas que han reunido las plumas de catorce personalidades de la prensa peruana. La hermosa portada va ilustrada por una pintura de nuestro gran pintor, el acuarelista Pancho Fierro que enfoca una marcha popular de Fiestas Patrias del siglo XIX.

En la nota editorial, el decano del CPL Ricardo Burgos resalta cómo “el periodismo republicano se forjó entre tinta, pólvora y batallas, en su deseo de conseguir la libertad. Una generación de libertadores de la pluma nació en esos años”, sentencia de manera atinada.

¿La agonía del periodismo?, se pregunta José María Salcedo con el dominio del manejo del foro y del púlpito que parece haber cultivado en sus largos años de radio. Un ensayo que de manera real pero irónica nos acerca a los grandes cambios operados. “El mundo actual y el Perú actual, como parte de ese mundo y con su propia personalidad, producen una serie de condiciones que perjudican o malogran el trabajo y el ejercicio del periodismo”, arguye el popular Chema. Para luego desarrollar en catorce ítems sus meditaciones del porqué de esta situación agónica de nuestro periodismo.

Malas noticias titula Ítalo Sifuentes Alemán al ponernos al tanto de la última carta escrita por el virrey Joaquín de la Pezuela antes de dejar su importante cargo y marchar hacia su tierra natal. Análisis histórico sobre el último virrey nombrado por el rey Fernando VII que ocupó el cargo desde el 7 de julio de 1816 hasta el 16 de diciembre de 1820, fecha en reconoció la derrota de los colonialistas españoles.

Libertadores de prensa, escrito de Raúl Chanamé Obre, el mismo que resalta el papel de la prensa escrita en las campañas desarrolladas para independizar el Perú por San Martín y Bolívar. “La opinión es máquina recién introducida en este país; los españoles, incapaces de dirigirla, han prohibido su uso, pero ahora experimentará su fuerza e importancia”, declaró San Martín al ingresar a Lima ante el marino escocés Basil Hall, anota el autor. Más adelante destaca la función en impulsar periódicos patrióticos por parte de Tomás Heres quien mediante cartas a Bolívar “nos permite reconocer a Don Simón como el principal promotor de la prensa libertadora”, como anota Chanamé.

El primer periodista de la República nos conduce a saber que “la prensa fue el primer territorio liberado en el Perú de la proclamación de la independencia” sostiene con acierto Fernando Obregón, quien coloca con letras de oro el nombre de Máximo López Aldana como la figura decisiva en la conquista de la libertad de informar y de opinar. Este, que debemos considerar como el primer periodista en realidad peruano, editor de “El diario secreto de Lima” en 1810, hecho a “manuscrito y que era copiado por patriotas y distribuido en forma clandestina bajo las puertas de las casas de Lima, repartido en los mercados y colgado en las puertas de las iglesias, para que la población se informase de los sucesos que acontecían en América del Sur. A la vez que daba duras críticas al virrey”. Valiosa y esclarecedora investigación sobre la prensa peruana.

Literatura y periodismo en el Perú Republicano, un estudio realizado por este escriba que anota cómo a lo largo de toda la vida independiente del Perú la literatura y el periodismo estuvieron aunados. Esto a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI.  En realidad al comienzo, cuando no existían los centros superiores de formación periodística, tocó a los literatos ocuparse de la redacción de los medios, pero hoy en día, ya con más de un treintena de escuelas y facultades de enseñanza especializada, los literatos suelen ser asiduos colaboradores de todo tipo de publicaciones informativas y de formación de la opinión pública.

“Se cree que lo cultural es superfluo y por lo tanto prescindible”. Alicia Meza extrae esta sentencia de la profunda entrevista que le hace a Carlos Fernández Loayza, conductor desde hace más de un década de “Meridiano Cultural”, programa sobre cultura que se transmite de lunes a viernes con Filarmonía, la espléndida radioemisora que dirige Martha Mifflin. Carlos Fernández nos recuerda a Ernesto Hermosa con su “Presencia Cultural”, a Aurelio Denegri con “La Función de la Palabra”, las entrevistas de César Hildebrandt al respecto y “La Torre de Babel” de Mario Vargas Llosa y, cómo no, la sapiencia de Luis Alberto Sánchez en sus doctas conversaciones.

Imágenes bicentenarias parte de una vista del famoso balcón de Huaura recuperadas de hace 100 años, cuando se festejó el Primer Centenario Patrio en 1921. Luego viene una impresionante selección y edición realizada por Carlos Lezama con la asistencia de Víctor Vásquez que muestran impactantes imágenes recientes, la mayoría del 2020, que van desde las movilizaciones populares callejeras a vistas recogidas ligadas a la fatal pandemia que nos acosa. Sobresale aquella donde dos jóvenes manifestantes abrazan a un policía durante las protestas de noviembre del año pasado; icono profundo de lo que significa la verdad y la reconciliación (la foto es de Aldair Mejía del diario La República). También destaca la imagen de un soldado del Ejército Peruano llevando en brazos a una anciana para que se vacune (Foto de Lino Chipana Obregón del diario El Comercio).

“La claridad es la obligación del periodista”, artículo nada menos que de Mario Vargas Llosa que reúne extractos de una entrevista que le hicieran a nuestro Premio Nobel de Literatura en la revista hoyesarte.com el 19 de noviembre del 2012. En cinco apartados Vargas Llosa aborda las experiencias recogidas por quien desde los 15 años de edad practicó esta profesión. “El periodismo no estaba muy distanciado de la literatura y eso no solo ocurría en el Perú y en América Latina. Sino también en España”, comenta. Más adelante confiesa: “En cualquier caso, el periodismo y la literatura tienen un parentesco muy cercano y en mi caso la prueba son los tres amplios volúmenes de textos periodísticos que se han publicado”. Nuestra extraña relación de admiración y rechazo para con nuestro novelista y periodista se inclinará ante este artículo por la primera opción.

La prensa bajo el gobierno militar es un testimonio de parte de nuestro destacado intelectual Hugo Neira, el que de forma objetiva trata de explicarnos ese fenómeno que terminó por echar abajo el Plan Inca trazado por el denominado Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada que liderara el admirado –por aquel entonces—general Juan Velasco Alvarado. Las emisoras del Estado solían entonar a diario el himno creado en su nombre: “Con Velasco el Perú…” y el entierro del “Chino” (querido por el pueblo) concitó una marejada de gente que vi marchar por todo lo ancho de la avenida Abancay. En todo caso, el texto de Neira no enfrenta a una realidad que la historia ha tratado de velar y tergiversar. Hugo Neira dirigía el diario Correo cuando las turbas incendiaron su local.

Uchuraccay y el reto del periodismo peruano, aquí Víctor Tipe Sánchez aborda el espinoso tema siempre polémico acerca de la masacre de nuestros colegas acontecida el 26 de enero de 1983. Es un prolijo trabajo donde solo ha preferido soslayar las investigaciones hechas por el juez ad hoc de Huanta Juan Flórez Rojas. Para mayor información pueden remitirse a mí artículo publicado en PERIODISTAS N° 1 publicado en el año 2018 bajo el título de “Almas de ocho periodistas esfumaron Uchuraccay”. Citaremos parte del remate de la nota de Tipe: “Es deplorable que, a lo largo de casi cuatro décadas, el rol de los gremios periodísticos se haya limitado a actos conmemorativos de las víctimas, que, en verdad, merecen mucho más… Pese al tiempo transcurrido, aún se está a tiempo de descubrir toda la verdad”.

La razón de lo efímero es una crónica sobre uno de los efímeros diarios progresistas que proliferaron por las décadas del 80/90, escrita por Víctor Patiño Marca, uno de los columnistas más leídos del Perú que firma como El Búho en la contraportada del tan vendido diario Trome. Esta crónica me ha traído a remembranza mi paso por El Diario Marka como editor de El Caballo Rojo que fundara con tanto acierto Antonio Cisneros, como editor del diario El Observador Cooperativo y como editor del suplemento Altavoz del Diario La Voz que organizaran Efraín Ruiz Caro con Juan Gargurevich. Tiempos heroicos donde logré formar a muchos jóvenes periodistas que entregaban alma, corazón y vida por buscar las primicias para su publicación cotidiana. En esta nota está expuesta la fugaz pero fructífera vida del diario La Razón.

Inmortales y geniales es la genial crónica de Eloy Jáuregui, poeta y periodista que rememora la vida y milagros de tres notables hombres de prensa: Guillermo Thorndike, creador de diarios por doquier y escritor de memorables libros; Carlos “Chino” Domínguez, ese fotógrafo que te enseñaba las de Kiko y Caco cuando salías a su lado de comisión y cuyas fotos han merecido ediciones de inolvidables libros, y Humberto Castillo Anselmi, el memorioso cronista político que jamás utilizó libreta de apuntes y menos grabadora y que sorprendía a todos con sus inspirados artículos escritos con la rapidez del rayo. “En Thorndike, Domínguez y Castillo hay un rasgo fundamental de todo buen periodista. La pausa retentiva, el detalle de la recordación, la evocación puntual”. Toda una excelente lección de cómo hacer buen periodismo.

La gota y el océano es el texto con que finaliza esta magnífica edición del Colegio de Periodistas de Lima y se debe a la pluma de Manolo Echegaray, publicista y periodista que anduvo por los mismos lares publicitarios por donde transcurrí mi efímera labor en ese difícil campo comunicacional: Kunacc Gestiones de Marketing, donde tuve –al igual que manolo– como compañero de labores a “El Cumpa” Jorge Donayre, inolvidable maestro. Solo que él prosiguió navegando por procelosas aguas de convertir la creación de palabras e imágenes capaces de convencer al público de adquirir un producto para su consumo o de seguir las pautas de una campaña beneficiosa para su vida. “Quedamos algunos de mi generación e inclusive otros mayores, que han sido luz-guía y acicate poderoso en eta maravillosa aventura. Diría que somos como fósiles vivientes de la publicidad”, concluye Manolo.

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